Centro Psicológico Raíces

Terapia online: ventajas y desventajas de una nueva forma de acompañamiento psicológico

A professional woman engaged in a virtual meeting setup at her home desk, using a computer and camera.
En los últimos años, la terapia online se ha convertido en una alternativa cada vez más elegida por quienes buscan apoyo psicológico. La posibilidad de atenderse a distancia, desde un computador o teléfono, ha transformado la forma en que entendemos la psicoterapia. Pero, ¿qué tan efectiva es realmente? ¿Y qué aspectos hay que considerar antes de optar por este formato? En este artículo analizaremos las principales ventajas y desventajas de la terapia online, con base en la experiencia clínica y en la evidencia disponible, para ayudarte a decidir si este tipo de atención puede ser adecuada para ti.

¿Qué es la terapia online?

La terapia online es un proceso psicológico que se realiza a través de videollamadas u otras plataformas digitales. En ella, el psicólogo y el paciente se comunican en tiempo real, de manera similar a una sesión presencial, pero sin compartir el mismo espacio físico.
El objetivo sigue siendo el mismo: comprender el malestar de la persona, explorar sus emociones y facilitar un proceso de cambio que le permita vivir con mayor bienestar y autenticidad.Ventajas de la terapia online

1. Mayor accesibilidad y comodidad

Una de las principales ventajas de la terapia online es su accesibilidad. Permite que personas que viven lejos de centros urbanos o que tienen dificultades para trasladarse puedan recibir atención psicológica.
No es necesario desplazarse, buscar estacionamiento ni perder tiempo en traslados. Solo se necesita una conexión estable a internet y un espacio privado donde sentirse cómodo para hablar.

Esto la hace especialmente útil para:

  • Personas que viven en regiones o fuera del país.
  • Pacientes con movilidad reducida.
  • Profesionales con agendas apretadas.
  • Quienes prefieren realizar la sesión desde su hogar.

2. Continuidad del proceso terapéutico

La modalidad online facilita mantener la regularidad de las sesiones, incluso en situaciones imprevistas (viajes, cambios de ciudad o confinamientos).
Esta continuidad es clave para el éxito del tratamiento, ya que evita interrupciones que puedan afectar el progreso terapéutico.

3. Mayor sensación de seguridad y privacidad

Muchas personas se sienten más cómodas hablando desde su propio espacio, especialmente en las primeras sesiones.
El entorno conocido reduce la ansiedad inicial y puede facilitar que el paciente se abra más rápido, especialmente en temas sensibles.

Además, las plataformas de videollamada actuales cuentan con altos estándares de seguridad y confidencialidad, siempre que se utilicen medios profesionales y autorizados.

4. Flexibilidad horaria

La posibilidad de agendar sesiones en horarios más amplios, incluso fuera de los tradicionales, es otra ventaja significativa.
Esto facilita la asistencia a terapia a quienes trabajan en jornada completa o estudian en horario diurno.

5. Misma efectividad que la terapia presencial

Diversas investigaciones han demostrado que la terapia online puede ser igual de efectiva que la presencial para la mayoría de los problemas psicológicos, como la ansiedad, la depresión o las dificultades relacionales.
Lo más importante no es el formato, sino la calidad del vínculo terapéutico y el compromiso del paciente con el proceso.

(Referencia: American Psychological Association, 2021)


Desventajas de la terapia online

1. Dependencia de la conexión y la tecnología

La calidad de la sesión depende en gran medida de la conexión a internet.
Cortes, interferencias o mala calidad de audio pueden interrumpir el flujo de la conversación y afectar la sensación de presencia y continuidad.

Es recomendable usar un dispositivo estable, auriculares y una conexión confiable para reducir estos inconvenientes.

2. Falta de contacto físico y señales no verbales

Aunque la comunicación por video permite ver gestos y expresiones, no reemplaza totalmente la experiencia presencial.
El cuerpo completo, los movimientos sutiles y la energía compartida en una misma sala pueden perderse parcialmente, lo que en algunos casos puede limitar la lectura emocional o la contención física.

3. Mayor riesgo de distracciones

Realizar la sesión desde casa puede generar distracciones: notificaciones, ruidos externos o interrupciones de otras personas.
Es importante elegir un espacio tranquilo, cerrar las aplicaciones y asegurarse de que nadie interrumpa durante la hora de la sesión.

4. No siempre es adecuada para todos los casos

Existen ciertas situaciones donde la terapia online no es la modalidad más recomendada, por ejemplo:

  • Casos de crisis graves o riesgo suicida.
  • Pacientes con trastornos psicóticos o disociativos severos.
  • Personas que no cuentan con un espacio privado o seguro desde donde conectarse.

En estos casos, la atención presencial o el apoyo de un equipo de salud puede ser más apropiado.

5. Posible dificultad para generar vínculo

Aunque la mayoría de las personas se adapta bien al formato online, algunas pueden sentir más distancia emocional o dificultad para establecer confianza con su terapeuta al principio.
Esto suele mejorar con el tiempo, pero requiere atención especial en las primeras sesiones.


Cómo aprovechar al máximo la terapia online

  1. Elige un espacio privado y tranquilo. Cierra las puertas, silencia notificaciones y busca un lugar donde puedas hablar libremente.
  2. Usa una conexión estable y un dispositivo con cámara. La calidad del audio y video mejora la sensación de cercanía.
  3. Sé puntual. Comienza la sesión con tiempo, como lo harías si fuera presencial.
  4. Habla abiertamente de cómo te sientes en este formato. Si notas incomodidad o distancia, coméntalo con tu terapeuta; es parte del proceso.
  5. Evalúa tu experiencia. Si después de algunas sesiones sientes que no se ajusta a ti, puedes cambiar a la modalidad presencial.

Conclusión: ¿vale la pena la terapia online?

La terapia online representa una forma flexible, moderna y accesible de recibir acompañamiento psicológico.
Permite mantener continuidad, elegir horarios cómodos y atenderse desde cualquier lugar, sin perder la esencia del proceso terapéutico.

Sin embargo, no es una opción universal: algunas personas y situaciones se benefician más de la presencialidad.
La clave está en evaluar tus necesidades personales, tu entorno y tu comodidad frente a la pantalla.

Lo esencial es encontrar un espacio —presencial u online— donde puedas sentirte comprendido y acompañado en tu proceso de cambio.

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